Primer hat-trick de Messi: el 3-3 ante Real Madrid en 2007

By David De Mier - David De Mier
Lionel Messi con Barcelona ante Málaga, el 26 de octubre de 2005, el mismo año de su debut con Argentina. Fotografía de archivo; no corresponde al partido de Budapest. Foto: Josep Tomàs / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Recorte horizontal para web; la adaptación conserva la licencia CC BY-SA 4.0.

Google News

¡Siguenos para más contenido!

Canal de WhatsApp

¡Únete a nuestro canal!

El primer hat-trick de Messi con Barcelona llegó contra Real Madrid el 10 de marzo de 2007. Tenía 19 años, jugaba en el Camp Nou y sus tres goles rescataron un empate 3-3 en un partido de Liga que el equipo azulgrana terminó con diez futbolistas. Cada anotación del argentino respondió a una ventaja del rival.

El recuerdo oficial de Barcelona sobre aquel triplete permite ubicar el momento: un joven que todavía estaba construyendo su carrera ya podía resolver tres veces bajo la presión del Clásico. El último empate llegó cuando prácticamente no quedaba margen para otro ataque.

Por qué los tres goles tuvieron tanto peso

Ruud van Nistelrooy adelantó dos veces al Madrid durante la primera mitad. Messi contestó en ambas ocasiones y el marcador llegó 2-2 al descanso. La segunda igualdad nació de un rebote dentro del área, una de esas acciones en las que estar atento después del primer remate resulta tan importante como la definición.

La crónica de UEFA publicada tras el encuentro registra el otro hecho decisivo: Oleguer fue expulsado por doble amarilla antes del intermedio. Barcelona debía disputar toda la segunda parte con un hombre menos, así que el desafío cambió aun cuando el resultado seguía igualado.

- Advertisement -

La secuencia explica el valor del triplete. Ninguno de los tantos aumentó una ventaja cómoda. Los tres obligaron a empezar de nuevo una noche que Madrid parecía encaminar a su favor. Esa insistencia es lo que distingue esta actuación de una goleada en la que el resultado deja de estar en discusión.

Una segunda parte con menos recursos para atacar

Samuel Eto’o dejó su lugar a Sylvinho en la reanudación. El movimiento reforzó la estructura defensiva del Barça y redujo sus opciones ofensivas. Víctor Valdés tuvo intervenciones importantes ante Van Nistelrooy antes de que Sergio Ramos marcara de cabeza el 2-3, tras una falta cobrada por Guti.

Con ese panorama, conservar alguna amenaza ofensiva era indispensable. Un equipo en inferioridad puede replegarse para proteger su área, pero también necesita una salida cuando recupera. Si todos sus jugadores quedan lejos de la portería contraria, cada posesión exige recorrer demasiado terreno y permite que el rival vuelva a organizarse.

Lionel Messi juega con Barcelona ante Athletic Club en septiembre de 2014
Messi con Barcelona ante Athletic Club, el 13 de septiembre de 2014. Fotografía de archivo posterior al Clásico de 2007. Foto: Ank Kumar / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Redimensionada por WordPress; las adaptaciones conservan la misma licencia.

El tercer gol de Messi llegó en el descuento

La última respuesta fue una acción individual. Messi avanzó entre la defensa y cruzó el remate para establecer el 3-3. El empate cerró una actuación en la que debió aprovechar situaciones diferentes: encontrar espacios, llegar a una segunda jugada y generar por sí mismo la oportunidad definitiva.

Para mirar de nuevo ese cierre conviene prestar atención al contexto. El tiempo disponible obligaba a decidir rápido; la inferioridad numérica limitaba los apoyos. El valor de una conducción así está en transformar un espacio pequeño en una ocasión de gol antes de que la defensa pueda cerrarlo.

- Advertisement -

La diferencia con el triplete del Bernabéu en 2014

Messi volvió a marcar tres goles contra Madrid el 23 de marzo de 2014, esta vez en el Santiago Bernabéu. Barcelona ganó 4-3 y dos de sus tantos fueron de penal, como documenta la crónica del club sobre aquel triunfo. Son dos partidos distintos que conviene separar: el primero terminó en empate; el segundo, con victoria visitante.

El episodio de 2007 queda entre los primeros pasos de su carrera, cerca en el tiempo de su debut con la selección argentina. Años después, los 91 goles de 2012 mostrarían la dimensión de su regularidad. Aquella noche del Camp Nou había ofrecido una señal: además de sumar goles, podía sostener a su equipo en un partido adverso.

Foto de portada: Lionel Messi con Barcelona ante Málaga, el 26 de octubre de 2005. Fotografía de archivo anterior al Clásico de 2007. Foto: Josep Tomàs / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Recorte horizontal para web; la adaptación conserva la licencia CC BY-SA 4.0.

Comparte este articulo