Messi ante Benín dejó un gol, dos asistencias y la última victoria de su carrera con Argentina: 3-0 en el Monumental, el 6 de octubre de 2026. El capitán participó directamente en los tres tantos. En una noche dedicada a despedirlo, también ofreció una muestra del problema futbolístico que su ausencia dejará a Lionel Scaloni: encontrar quién genere ventajas para los demás.
El marcador permite mirar más allá del homenaje. Nicolás Otamendi y Nico Paz recibieron los pases decisivos antes del penal del número 10. Dos compañeros de generaciones distintas quedaron unidos por una misma función de Messi, la de preparar el gol ajeno.
Messi ante Benín: cómo se construyó el 3-0
La crónica oficial de la AFA sitúa los tres goles después de un primer tiempo sin anotaciones. Argentina tuvo que esperar al complemento para abrir el encuentro que cerró la etapa internacional de su capitán.
El reporte de Inter Miami sobre la despedida detalla la secuencia: Messi ejecutó el córner del gol de Otamendi al minuto 48, asistió a Paz al 61 y convirtió de penal al 71. Su intervención apareció en una pelota detenida, en el pase para un compañero y en la definición desde los once pasos.
Esa variedad ayuda a explicar el tamaño del relevo. Sustituir al goleador y cubrir su trabajo como asistidor son tareas que pueden recaer en futbolistas diferentes. El resultado final registra tres tantos; la participación del capitán muestra cuántas soluciones podían salir de un mismo jugador.
Otamendi y Paz, dos generaciones en el marcador
En las declaraciones publicadas por la AFA tras el partido, Otamendi destacó el valor personal de marcar con un pase de Messi después de tantos años compartidos. Franco Mastantuono, por su parte, lo describió como una referencia desde su infancia. Las reacciones muestran un vestuario donde conviven compañeros de largo recorrido y futbolistas que crecieron admirándolo.
El gol de Paz ofrece otra lectura deportiva. El mediocampista ya había anotado y cobrado el córner del tanto de Cristian Romero en el 4-0 de Argentina sobre Bolivia durante esta ventana. Su participación reciente aporta un ejemplo concreto de cómo empieza a repartirse la creación.
Convertir esos episodios en una coronación anticipada sería precipitado. Para un jugador que gana espacio, lo valioso será repetir buenas decisiones frente a distintos rivales y sostenerlas cuando el partido se complique. Un pase de Messi puede formar parte de su historia sin convertirse en una obligación de imitarlo.

El cierre de 208 partidos y 126 goles
El balance de FIFA después de su última aparición registra 208 partidos, 126 goles y 70 asistencias con la selección mayor. Las cifras ya incluyen el encuentro ante Benín. Son el punto final de un recorrido que empezó en 2005 y terminó más de dos décadas después.
Entre ambos extremos llegaron las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima de 2022 y el Mundial de Qatar 2022, títulos repasados también por Inter Miami. Aquella espera hasta el primer trofeo con la mayor explica parte del vínculo emocional que acompañó la despedida.
Para recorrer el comienzo de esa historia, en 90total está el debut de Messi con Argentina en 2005. Su dimensión en la Copa del Mundo se amplía en el repaso de los récords mundialistas que dejó tras 2026.
La creación será una responsabilidad compartida
El siguiente paso de Scaloni exigirá distribuir funciones: quién recibe entre líneas, quién ejecuta los balones detenidos y quién acerca a los delanteros al área. La continuidad puede construirse mediante sociedades, con varios jugadores tomando decisiones que antes concentraba el capitán.
Por eso las dos asistencias ante Benín tienen tanto valor para leer la noche. Messi cerró su cuenta goleadora y volvió a mejorar la de sus compañeros. Argentina conserva el recuerdo de ese último partido; ahora necesita que la conexión entre quienes siguen encuentre nuevas formas de funcionar.
Foto de portada: Lionel Messi con Argentina ante Suiza, el 29 de febrero de 2012. Fotografía de archivo; no corresponde a la despedida de 2026. Foto: Fanny Schertzer / Wikimedia Commons, CC BY 3.0. Redimensionada para web.




