El Mérida WTA 500 busca consolidarse con más presencia Top 10 tras el éxito de 2026
El Mérida WTA 500 cerró su cuarta edición con resultados positivos y ahora apunta a un nuevo objetivo: atraer más jugadoras del Top 10 del ranking mundial en 2027, tras haber contado este año con la presencia de Jasmine Paolini.
El director del torneo, Gustavo Santoscoy García, explicó que la llegada de una jugadora Top 10 no fue casualidad, sino resultado de un proceso estratégico que comenzó hace siete años.
“Traer a una jugadora Top 10 no es algo que se logra de un día para otro. Es un trabajo que iniciamos desde 2019, construyendo confianza con las jugadoras y con la WTA. Hoy estamos viendo los frutos de ese esfuerzo”, señaló.

El proyecto del Mérida WTA 500 nació como WTA 250 y evolucionó
l torneo comenzó en Mérida bajo la categoría WTA 250 y logró crecer hasta convertirse en un WTA 500, cumpliendo con una de las condiciones clave establecidas por la Women’s Tennis Association: consolidar un proyecto a largo plazo.
De acuerdo con Santoscoy, la evolución del evento ha sido progresiva y estratégica.
“El objetivo siempre fue hacerlo crecer y consolidarlo. La WTA nos pidió que fuera un proyecto sólido, de largo plazo, y eso es lo que hemos venido construyendo”, explicó.
Más que tenis: el modelo integral del Mérida WTA 500
Santoscoy definió el certamen como “más que tenis”, al integrar componentes sociales, culturales y de entretenimiento que han ampliado su atractivo.
El evento no solo ofrece competencia de alto nivel, sino conciertos y actividades paralelas que buscan activar la ciudad durante toda la semana. El reto ahora es fortalecer la programación desde los primeros días del torneo.
“Queremos que sea un acontecimiento de toda la semana. Estamos analizando qué más podemos hacer lunes, martes y miércoles para que el movimiento comience desde el inicio”, comentó.
El impulso al talento mexicano, otro objetivo clave
El crecimiento deportivo también incluye una apuesta por el talento nacional. Santoscoy recordó el caso de Renata Zarazúa, quien recibió un wildcard en 2019 y actualmente se ubica dentro del Top 100 mundial.
“Es cuestión de tiempo para que una mexicana llegue a semifinales o incluso a la final. Hay jóvenes que están trabajando para estar entre las mejores del mundo”, afirmó.
Además, mencionó el caso de Marian Gómez Pezuela, quien alcanzó una final en dobles tras recibir una invitación especial en otro torneo organizado por su equipo.
Turismo internacional y proyección para 2027
Otro de los indicadores positivos fue el aumento del turismo. El director destacó la presencia de aficionados provenientes de Estados Unidos y de ciudades como Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Tabasco.
El objetivo ahora es reforzar esa proyección internacional y mantener el atractivo del torneo tanto para jugadoras como para aficionados.
“Las jugadoras quieren regresar, y eso habla del ambiente único que se vive en Mérida. Para el próximo año trabajaremos para que no solo tengamos una Top 10, sino más sorpresas”, adelantó.



