El play-action de Mahomes ayuda a explicar una parte del nuevo ataque de los Chiefs: aparentar una carrera y lanzar después. Con Kenneth Walker en el backfield, Kansas City encontró durante septiembre una forma productiva de combinar ambas amenazas. Para entenderla conviene mirar el inicio de la jugada, antes de que el balón salga de la mano del quarterback.
El balance publicado por los Chiefs el 1 de octubre situó al equipo como líder de la NFL en yardas de pase mediante play-action después de tres jornadas. Ese corte estadístico permite estudiar el recurso sin confundirlo con un total actualizado de cuatro partidos.
Qué es el play-action y qué intenta provocar
La ofensiva simula que entregará el balón al corredor. El quarterback acerca la pelota como si fuera a soltarla, pero la conserva para buscar un receptor. El corredor también participa: su trayectoria y sus gestos ayudan a vender la carrera aunque termine la acción sin tocar el balón.
El objetivo táctico es provocar una duda. Si un linebacker avanza para detener al corredor, puede dejar espacio detrás; si mantiene su posición, quizá tarde una fracción de segundo en reaccionar al pase. Esa ventaja depende de la ejecución, de las rutas y de la respuesta defensiva. El engaño por sí solo no garantiza un receptor libre.
Por qué importa que Mahomes se coloque bajo el centro
Estar bajo el centro significa recibir el balón directamente detrás del jugador que realiza el saque. Desde ahí, el pasador puede retroceder y presentar la entrega al corredor. En formación shotgun, en cambio, empieza separado del centro y recibe el balón a distancia. Ambas posiciones permiten diseñar engaños, pero cambian los pasos y el ángulo inicial de la acción.
Ante Miami, ocho de los pases completos de Mahomes con play-action comenzaron bajo el centro y produjeron 169 yardas. El repaso oficial de ese partido destacó esas cifras como máximos personales en esa combinación de formación y tipo de pase.
Dos partidos muestran usos distintos del mismo recurso
Contra Indianapolis, en la Semana 2, Mahomes completó 14 de 17 intentos de play-action para 137 yardas y dos touchdowns. El reporte de los Chiefs con datos de Next Gen Stats señaló que las 14 conexiones eran su mejor marca en un encuentro usando ese recurso.
Una semana después, frente a Miami, terminó con 11 completos en 12 intentos, 183 yardas y un touchdown mediante play-action. La comparación ofrece una lectura sencilla: hubo menos pases completos que contra los Colts, pero más distancia ganada. La herramienta puede sostener avances cortos o abrir oportunidades largas; contar solo las recepciones deja fuera esa diferencia.

Qué aporta Walker aunque no reciba el balón
Walker llegó al cierre de la Semana 3 con 360 yardas terrestres. Su arranque premiado como jugador ofensivo del mes documenta el rendimiento que acompaña a estos pases.
La lectura táctica es que defender a Kansas City exige atender dos posibilidades desde una presentación parecida. Un defensor que abandone demasiado pronto su responsabilidad contra la carrera puede conceder espacio al corredor; uno que avance precipitadamente puede abrir una ruta. Atribuir todo el éxito del pase a Walker simplificaría demasiado: la protección y la lectura de Mahomes siguen siendo esenciales.
Tres detalles para reconocerlo en la transmisión
Primero, observa si Mahomes presenta realmente el balón al corredor. Después, mira el primer paso de los linebackers. Por último, identifica dónde aparece el receptor respecto a esos defensores. Así se puede reconocer el propósito del engaño incluso cuando el pase termina incompleto.
La distancia por avanzar también da contexto. Nuestra guía de primero y diez y los downs de la NFL explica cómo cambia la situación de la ofensiva. El interés del play-action está en la incertidumbre que crea antes del lanzamiento, un detalle que el resumen de touchdowns rara vez alcanza a mostrar.
Foto de portada: Patrick Mahomes organiza una jugada de Kansas City ante Washington, el 17 de octubre de 2021. Fotografía de archivo; no corresponde a los partidos de 2026. Foto: All-Pro Reels / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0. WordPress redimensiona o recorta la imagen bajo la misma licencia.




